Julio Cury cuestiona motivación del juez en decisión sobre el caso Jet Set
|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
El abogado Julio Cury calificó como jurídicamente defendible la decisión del juez de instrucción Raimundo Mejía de ordenar la apertura a juicio de fondo contra los imputados en el caso del colapso de la discoteca Jet Set, aunque consideró que la motivación de la resolución presenta debilidades en aspectos fundamentales relacionados con la calificación jurídica de los hechos.
Durante una entrevista televisiva, Cury afirmó que uno de los principales méritos de la decisión judicial fue que el magistrado no permitió que la carga emocional derivada de la tragedia influyera en su fallo.
“Estamos ante una tragedia jamás vista, pero como bien señaló el juez, la justicia penal no se administra por emociones ni con la sangre caliente”, expresó.
Sin embargo, sostuvo que la resolución presenta deficiencias al intentar establecer la diferencia entre la culpa consciente y el dolo eventual, conceptos clave para determinar la responsabilidad penal de los imputados.
Según explicó, en la culpa consciente una persona conoce el riesgo de que ocurra un hecho dañino, pero confía en que este no se materializará. En cambio, en el dolo eventual el individuo es plenamente consciente de la alta probabilidad de que ocurra el resultado y, aun así, actúa con indiferencia frente a sus posibles consecuencias.
Cury señaló que la propia decisión judicial recoge advertencias previas sobre riesgos estructurales en el establecimiento, incluyendo reportes de colapsos de plafones, sobrecarga en la losa y otros incidentes que evidenciaban una situación de peligro.
“A mi modo de ver, la motivación es débil porque el autor no necesita tener la certeza absoluta de que el hecho va a ocurrir; basta con que exista una alta probabilidad de que suceda”, indicó.
El jurista también cuestionó el razonamiento utilizado por el juez para descartar el dolo eventual respecto a Maribel Espaillat por encontrarse dentro de la discoteca al momento del colapso y resultar afectada por el hecho.
Aseguró que la figura del dolo eventual no requiere que la persona tenga certeza del desenlace, sino conocimiento de un riesgo elevado y la aceptación de ese peligro mediante una conducta indiferente.
Asimismo, explicó que el homicidio con dolo eventual puede configurarse tanto mediante acciones como por omisión impropia, figura jurídica que se produce cuando una persona con la obligación de actuar para evitar un resultado dañoso decide no hacerlo.
Para ilustrar este concepto, mencionó el caso hipotético de un ingeniero que advierte fallas en los anclajes de unos andamios y, pese a conocer el riesgo, no toma medidas preventivas, provocando posteriormente la muerte de un trabajador.
“En esos casos, la omisión se equipara jurídicamente a la acción”, afirmó.
Respecto al futuro del proceso, Cury aclaró que la calificación jurídica de los hechos aún puede ser modificada durante las distintas etapas judiciales.
Explicó que el tribunal de juicio, la Corte de Apelación e incluso la Suprema Corte de Justicia tienen facultad para variar la tipificación penal si consideran que las pruebas lo justifican.
Indicó además que, si durante el juicio se produjera un cambio hacia una infracción más grave que requiera una pena superior, el tribunal unipersonal que inicialmente conocería el caso tendría que declararse incompetente y remitir el expediente a un tribunal colegiado, que sería el órgano competente para conocer el proceso.
Las declaraciones de Cury se producen luego de que el juez Raimundo Mejía dispusiera la apertura a juicio de fondo en el caso Jet Set y rechazara modificar la calificación jurídica solicitada por algunas de las partes involucradas en el proceso.



