Empresario denuncia grave deterioro en la recogida de basura en Santo Domingo Este
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El presidente de la Sociedad Acción Multiempresarial (SAM), Andrés Tejada, denunció el deterioro del servicio de recogida de desechos sólidos en distintos sectores del municipio, situación que, según afirmó, está generando problemas de contaminación, riesgos para la salud pública y peligros para conductores y peatones.
Tejada aseguró que los camiones recolectores están tardando entre tres y siete días en pasar por algunas comunidades, mientras que en determinados sectores la espera puede extenderse hasta quince días.
“La recogida de basura está pésima. Hay sectores donde los camiones duran tres, cinco, siete días y hasta quince días sin pasar”, expresó.
El dirigente empresarial indicó que recibe constantes llamadas de ciudadanos preocupados por la acumulación de residuos, quienes solicitan su intermediación ante las autoridades municipales y la empresa responsable del servicio para lograr el retiro de los desperdicios.
“Muchas personas me llaman para que contactemos a la Alcaldía o a la empresa encargada de la recogida de basura para que envíen los camiones. La situación es caótica”, sostuvo.
Asimismo, manifestó preocupación por el estado de los contenedores instalados en diferentes puntos del municipio, los cuales, según explicó, se han convertido en focos de contaminación debido al exceso de residuos acumulados.
Tejada advirtió que estos depósitos no solo afectan la imagen urbana, sino que también representan una amenaza para la salud pública y la seguridad vial, ya que muchos carecen de señalización adecuada y elementos reflectivos.
“Los contenedores se están convirtiendo en un foco de contaminación, no solamente visual. También representan un peligro para la sanidad pública y para los conductores, porque tienen muy pocos reflectores y he visto muchos accidentes relacionados con ellos”, señaló.
El presidente de SAM recordó que una de las principales consignas del alcalde Dío Astacio era evitar que la basura terminara en las calles, pero afirmó que la realidad actual refleja una situación distinta.
“La consigna del alcalde era que la basura no cayera al piso, pero los contenedores están rebosados y los desperdicios terminan acumulándose en las vías públicas”, concluyó.



